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Un sector de los socialistas cuestionan la norma mientras otro la apoya

Bravo y Carmen Calvo chocan con la dirección del PSPV y del PSOE por su rechazo a la Ley Trans

Foto: VP
27/09/2022 - 

VALÈNCIA. El VI Feminario Valencia que se celebró el pasado viernes y sábado en el Teatro Principal de la ciudad está dando que hablar estos días. La intervención de la exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo, y de la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, en la que fijaban su postura sobre la Ley Trans -ambas abiertamente contraria a su redactado- ha generado una revuelta tanto a la interna como de puertas hacia fuera, donde varios colectivos piden la destitución inmediata de la responsable de Función Pública. 

En las jornadas, organizadas por la Diputación provincial de Valencia, Bravo calificó de "aberración" el reconocimiento legal de la identidad de las personas trans recogido en la ley que actualmente se tramita en el Congreso de los Diputados. Pero su posición fue más allá al considerar la norma como un "gran error" por cómo está "conceptuada y planteada": "Supone un ataque frontal a los derechos de las mujeres y desnaturaliza el concepto biológico del sexo y genera inseguridad jurídica", advirtió la consellera.

Sus palabras, coincidentes en el fondo con la postura de Calvo sobre el proyecto de normativa estatal, no cayeron en saco roto. La Federación de Colectivos Trans del Estado Español ya ha reclamado su cese por "lanzar informaciones falsas" como por ejemplo que esta ley perjudica a las mujeres lesbianas "porque las discrimina". Una aseveración que hizo, según la Federación, "sin aportar en qué se fundamentaba para llegar a una conclusión tan alejada del articulado real". "Hemos asistido a un espectáculo donde cargos institucionales han vertido bulos y desinformaciones sobre la Ley Trans y han calificado nuestro derecho humano a la identidad como una aberración, devolviéndonos a los tiempos más oscuros de la moral y la persecución del régimen franquista", denuncia la presidenta de la plataforma Mar Cambrollé

Ahora bien, el cabreo de diferentes asociaciones y de Compromís, socios en el Gobierno del PSPV, no han sido casos aislados. El terremoto que ha generado su intervención ha azotado también a los socialistas valencianos y a la dirección del PSOE. Respecto a esta última, la vicesecretaria del partido, María Jesús Montero, tuvo que salir este lunes a subrayar que su partido es garantía del avance de derechos de las mujeres, las personas trans y el colectivo LGTBI, después de las críticas de Calvo a la ley, pues en una entrevista en el diario El Mundo este lunes afirmó que esta norma podría destrozar la legislación en materia de Igualdad.

Por parte de la federación valenciana, el secretario LGTB del PSPV Damián López publicó un tuit en sus redes sociales cuestionando el posicionamiento de Bravo y Calvo sobre la ley que ahora tramita por urgencia la Cámara Baja y será debatida y aprobada en comisión, no en pleno . "Es una vergüenza que un grupo de señoras "bien" con zapatos de 500 euros estén hablando de privilegios de personas trans que viven en la marginalidad, en muchos casos con problemas de necesidad básica humana. Y encima nos llaman misóginos. Hartos", dijo López. 

El pronunciamiento sobre ambas aparentemente acabó ahí. Pero las redes continuaron siendo un hervidero de críticas donde incluso desde cuentas oficiales de los partidos se cuestionaron intervenciones posteriores que compartían la misma tesis que la de la exvicepresidenta y la consellera de Justicia. En concreto, la charla que generó más polémica fue la que llevaba por título "El concepto importa: sexo y género en la agenda feminista". 

Desde la cuenta oficial de la Secretaría de políticas LGTBI del PSPV se advirtió que sus participantes no representaban "la posición del PSOE", sino que se representaban "a ellas mismas". Además, lamentaron "que este tipo de espacios de debate sean tan poco plurales y que no acojan posiciones diversas". En la mesa participaron Amelia Valcárcel,  la doctora en Filosofía Alicia Miyares y la abogada de familia Paula Fraga

En la otra orilla, sin embargo, la Federació de Dones Progressistes se mostraron a favor no solo de las intervenciones de las dirigentes, sino del contenido que tuvo el VI Feminario de 2022. Una federación que integra a más de 20 asociaciones, entre ellas por ejemplo, el Espai Figa, donde también se integran mujeres de Compromís como la exdiputada Marta Sorlí. También el Lobby Europeo de Mujeres de la Comunitat Valenciana, el Cercle Feminista, Women's Declaration Internacional España, la Escola de Pensament Feminista, Alanna, o Som de Pit, entre otras. 

En un comunicado lanzado a primera hora de la mañana, mostraban su apoyo a cada una de las ponentes "comprometidas con la igualdad de hombres y mujeres y que desde diferentes disciplinas o el activismo" participaron en el encuentro. Pero, además, denunciaron las reacciones desde el sector LGTBI del partido socialista. "Las descalificaciones emitidas desde la secretaría LGTBI dl PSPV o el intento de censura por parte de esta misma área a nivel federal, son intolerables en democracia", señalaron en el escrito.  

La posición del PSPV-PSOE

La crisis que ha generado estas jornadas no es trivial, pues más allá de la revuelta que ha despertado con otros partidos -socios de gobierno- y plataformas de distintas índoles, también evidencia de algún modo la división interna que existe en esta cuestión entre los propios socialistas: de un lado aquellas feministas que no ven del todo con buenos ojos la normativa y, de otro, quienes la defienden. 

En este sentido, cabe subrayar que las jornadas fueron organizadas por la Diputación de Valencia que preside el socialista Toni Gaspar y contaron con la participación de una diputada socialista con responsabilidades en esta materia, -Isabel García Hernández es responsable de Igualdad-. Y por otra parte, huelga apuntar que la mayor parte de las charlas que se dieron a lo largo de estas jornadas del Feminario compartían prácticamente en su totalidad dudas de fondo respecto al redactado actual de la Ley Trans. La mayoría, de hecho, eran contrarias a su validación, y menos aún que lo haga por procedimiento de urgencia, donde la capacidad de participación ciudadana es limitada. 

En definitiva, desde un ala del socialismo se estuvo dando voz a estas tesis feministas contrarias a la Ley Trans, mientras por otro lado desde la Secretaria de LGTBI se pedía que se anulara la mesa de Valcárcel, Miyares y Fraga, y, más adelante, se cuestionaron las intervenciones de Calvo y Bravo. 

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