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Contracción en la demanda de apartamentos en la playa

Del piso al chalé: el confinamiento dispara el alquiler de casas con jardín en Valencia

26/05/2020 - 

VALÈNCIA. Cambios en el mercado del alquiler. El confinamiento decretado por el Gobierno para minimizar la expansión del coronavirus en España ha llevado a los ciudadanos a cambiar sus preferencias a la hora de buscar una vivienda. No solo el encierro ha hecho mella, sino que la incertidumbre sobre el futuro y las dudas sobre un posible rebrote han llevado a muchos inquilinos a replantearse sus prioridades. Y ahora, parte de la demanda se centra en casas con jardín en Valencia, por lo menos en el corto plazo. 

Con un verano todavía incierto y con la incognita sobre la reapertura de las playas al baño, muchos valencianos también han recurrido al alquiler de los chalés como opción para disfrutar del periodo vacacional. Además, los pisos turísticos también se han reducido ante la inexistencia del turismo. Una situación que ha llevado a propietarios y empresas a buscar una solución ante el frenazo de los visitantes en València y reconvertir esos inmuebles de corta estancia en alquiler tradicional. Por tanto, la oferta se estrecha y el tirón se dispara hacia las casas con espacios exteriores.

Una reactivación del mercado que en los últimos meses, fruto de la situación de parálisis que ha vivido el país, se había frenado. "Desde la última semana de abril, la demanda de alquiler para corta estancia ha aumentado un 50% en Valencia. Previo a este momento, en la primera etapa de la cuarentena, había caído un 77%", explica a Valencia Plaza, el director general de Engel & Völkers en Valencia, Miguel Ángel Cantos. Ahora, poco a poco vuelve a reflotar el alquiler con especial incidencia en los chalés con piscina para pasar la temporada de verano, desde junio a septiembre, donde poder teletrabajar y con precios medios en un rango entre los 1.500 euros  y 2.500 euros al mes. 

Un tirón de este tipo de inmuebles que también se está registrando en Barcelona y que está motivado por el confinamiento en pisos pequeños y sin terraza exterior confinamiento en las viviendas sin espacio exterior, en pisos más pequeños. No obstante, Cantos también apunta que la incertidumbre de no saber dónde ir de vacaciones este año por las restricciones de movilidad y el miedo al contagio son otras causas que explican esta nueva tendencia. "Los niños han empezado antes a pasar más tiempo en casa debido a la interrupción del curso presencial y muchas familias son conscientes de que la desescalada nos va a llevar a una realidad diferente", recalca.

Por tanto, considera que esta nueva preferencia podría mantenerse unos meses hasta la llegada del otoño. "Creemos que es por la situación actual de confinamiento y porque se acerca el verano por lo que están buscando espacios más amplios y con exteriores. A partir de septiembre este tipo de clientes volverán a sus propiedades de la ciudad", puntualiza.

Foto: PEPE OLIVARES

En consecuencia, el alquiler de los apartamentos y pisos en la costa ha sufrido una cascada de anulaciones y un importante descenso de operaciones por la actual crisis sanitaria. Así lo detectaron los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria que, no obstante, inciden en que si no se producen rebrotes importantes de la pandemia y se va pasando de Fases, de acuerdo con el Plan del Gobierno, el mercado de alquiler vacacional podría reactivarse notablemente a lo largo del mes de junio.

Sin demanda de extranjeros

Precisamente en esta época del año, la demanda extranjera impulsaba el alquiler de este tipo de activos. Pero el cierre del espacio aéreo, el miedo, y las imposibilidad de viajar en muchas casos, han parado la actividad. "No existe demanda de extranjeros. En los próximos meses habrá una fuerte contracción de la demanda extranjera. El cliente internacional se verá seriamente perjudicado por la dependencia del exterior, al menos hasta el cuarto trimestre de 2020 - primer trimestre del 2021", explica. 

¿Qué pasará en el medio plazo? el Horizonte es incierto. "Realmente es impredecible", insiste Cantos que recalca que en función del tiempo que se tarde en controlar la pandemia y las consecuencias en la movilidad, volverá la normalidad transaccional y la confianza del consumo. "Parece que será coyuntural y, a corto plazo, habrá un debilitamiento de la demanda y un exceso de oferta, corregido por precios a la baja en la medida en la que se prolongue el control de la pandemia, si bien éstos serán asimétricos en función de la inflación registrada en determinadas zonas durante estos últimos años, así como por la necesidad de venta por parte de algunos propietarios", puntualiza.  

La demanda oportunista asociada a las crisis podría aparecerá de nuevo y quizás pueda encajar con alguna urgencia de venta de algunos propietarios. No obstante, cree que las medidas adoptadas por la administración y la banca, "amortiguarán estas urgencias de los propietarios, en cuanto al spread del precio de cierre de las operaciones".

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