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crisis del pp en la capital

Distritos críticos con el heredero de Rita Barberá tantean a Ramón-Llin como relevo

La batalla del PP en el Cap i Casal se prevé intensa: otros sectores de la militancia prefieren perfiles de absoluta renovación mientras la actual dirección carece de músculo para ejercer el control 

4/11/2015 - 

VALENCIA. La derrota en las elecciones locales de Rita Barberá, alcaldesa de Valencia durante 24 años, y su consiguiente marcha al Senado, dejaron un vacío en el PP del Cap i Casal muy difícil de llenar. Ahora, a toro pasado, no son pocos los que lamentan que la carismática dirigente municipal no hubiera preparado un plan de renovación en la última legislatura con mayor criterio y antelación.

La realidad es que, tal y como informó este diario meses atrás, el caos se ha apoderado de la formación popular en la ciudad de Valencia. Una estructura antes ordenada y uniforme bajo la batuta de Barberá, que ahora quiere rasgarse las vestiduras a la búsqueda de cambios, empezando por que haya primarias en el próximo congreso local que deberá celebrarse, en teoría, a finales del próximo año. Un malestar justificado para algunos en la pérdida de peso creciente de los distritos pero que otros atribuyen a la falta de puestos compensatorios para algunos dirigentes en el reparto tras la derrota electoral.

Así, los sectores críticos, aunque con activos diseminados por toda la ciudad, están concentrados principalmente en tres distritos: Abastos, liderado por Mercedes Moreno -hija de la histórica Luchi Esteban-, Patraix, con Adriana Hernández al frente y Marítimo, con Nacho Pou como presidente. Desde estos barrios se considera que el partido en la capital está "perdiendo músculo" y "capacidad de movilización", además de considerar que el actual presidente del PP y portavoz municipal, Alfonso Novo, no es "un líder ni candidato para el futuro".

En este sentido, dirigentes del partido aseguran a este diario que entre los sectores críticos, en su búsqueda de 'padrinos', barajan como relevo de Novo a la exconsellera y concejal Maria Àngels Ramón-Llin, del distrito de Patraix. De hecho, ya se ha producido algún acercamiento a la edil, que en los últimos tiempos ha adquirido buena sintonía con la presidenta regional del PPCV, Isabel Bonig. Una elección, no obstante, que tampoco termina de convencer a diferentes grupos de militancia, que reivindican perfiles de "absoluta renovación".

Por su parte, la cúpula local, con Novo al frente y la secretaria general del PP, Beatriz Simón, como principal aliada, se enfrenta a varios distritos que han dejado de ser dóciles sin una tropa de consistencia, dado que la actividad y participación en los barrios ha caído notablemente en los últimos tiempos

En Ruzafa, presidido por Alejandro Fernández Checa, asesor en el consistorio, se han visto obligados a cerrar la sede por el alto alquiler y vienen reuniéndose en algún domicilio particular o en un bar de la calle Sevilla. Otro de los barrios donde Novo puede encontrar todavía militancia y dirigentes próximos es Tránsitos, presidido por Carlos Mundina, también asesor en el Ayuntamiento, y donde se encuentra afiliado el viceportavoz en Les Corts y exedil, Jorge Bellver.

En cuanto a Exposición, uno de los distritos que mejor ha funcionado siempre, el coordinador general del PP de la ciudad y funcionario municipal, Julio Aguado, está considerado un 'hombre de partido' y leal a la dirección actual, si bien los críticos consideran que buena parte de la militancia del barrio no respaldaría a Novo en un congreso. Por lo que respecta a otro de los distritos clásicos, Ciutat Vella, cambió de presidente hace apenas un año situándose al frente Pablo Carreres, que se ha centrado en redoblar la actividad y participación en el barrio sin que se le atribuya una significación concreta en la pugna.

Un escenario que evidencia, en definitiva, la débil situación organizativa y económica del PP en la capital, que tras la marcha de Barberá y la pérdida del consistorio se ha quedado huérfano de referentes ilusionantes para una militancia cada vez menos gruesa.

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