La naviera Maersk prueba en el Ártico una ruta de contenedores alternativa al Mediterráneo

22/08/2018 - 

VALÈNCIA. El transporte de mercancías a gran escala por el océano Ártico va a ser por primera vez una realidad. La cabecera Financial Times revelaba este martes que Maersk va a enviar el primer buque portacontenedores por el estrecho de Bering, aquel que separa Rusia y Alaska. ¿La razón? El deshielo del Ártico provocado por el cambio climático ha prolongado el periodo en el que la zona es navegable con buques rompehielos, y la naviera danesa quiere experimentar una ruta que ahorra miles de kilómetros respecto a la que transcurre por el mar Mediterráneo, rodeando toda Eurasia por el Canal de Suez.

Maersk, según recogía este martes al respecto el El País, se lanza a hacer esta prueba para recabar información sobre la posibilidad de establecer una ruta comercial estable para sus buques portacontenedores. El barco escogido será el rompehielos Venta de 200 metros de eslora, capaz de transportar 3.600 unidades. El trayecto partirá de Vladivostok (ciudad ubicada en el extremo oriental de Rusia).

El buque hará una primera parada en Corea del Sur nada más partir y después cruzará todo el Ártico hasta llegar a su primer destino: Bremerhaven, Alemania, en el Mar del Norte. Por último cruzará el Báltico hasta poner fin a la ruta en San Petersburgo. De cumplir con este itinerario reduciría esta ruta concreta a 16.500 kilómetros (7.500 menos que si viajara a través de Suez), según detallaba el periódico del grupo Prisa.

Más allá de la efeméride, la aventura de Maersk mantiene en vilo la economía global por los cambios que podría suponer una ruta viable de portacontenedores por el Ártico, aunque esta se circunscribiese a los meses más cálidos del hemisferio norte. Por lo que a Europa respecta, tal circunstancia sería un importante contratiempo para los puertos del Mediterráneo como València, que en la actualidad son la puerta de entrada al Viejo Continente desde Asia. Por contra, los recintos portuarios del norte de Europa saldrían beneficiados del desplazamiento de la ruta marítima.

El principal peligro de la expansión de esta ruta es posible desvío por el norte del tráfico de mercancías de China, cuyo volumen mantiene a València en el liderazgo europeo del tráfico de contenedores. El gigante asiático lleva años estudiando este trayecto y, de hecho, ya lo la cubierto en varias ocasiones con diversos cargamentos. Pero nunca con portacontenedores como ahora va a experimentar Maersk.

 

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