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FITO CONESA, EN espai tactel

Un viaje de tren entre Barcelona y València para despertar la armonía de Steve Reich

28/03/2017 - 

VALÈNCIA. “La música de Steve Reich me acompaña como fondo casi cada día, es algo que tengo muy presente”. De una forma “orgánica”, así surgió el nuevo trabajo del artista Fito Conesa, cuyo punto de partida se sitúa en un viaje en tren entre Barcelona y València en el que por “casualidad, necesidad o psicomagia” el revisor olvidó el listado de viajeros y toda la información de los asientos contiguos al del artista murciano. “Definitivamente había que hacer algo”, explica. La galería de arte contemporáneo Espai Tactel acoge hasta el próximo 28 de abril la exposición Train Phase, Armonía estática para Steve Reich, la primera individual que firma en el espacio valenciano. Premiado con la beca Generaciones 2017, mediante la que llevó su proyecto Non Unísono a La Casa Encendida (Madrid), fue junto a Rosana Antolí la apuesta de la galería de Ruzafa para su desembarco en la prestigiosa feria ARCO, en la que se estrenaron este año, engrosando la representación de la Comunitat Valenciana junto a otras como Aural, Espai Visor, Luis Adelantado y Rosa Santos.

Con este proyecto expositivo, Conesa hace una referencia explícita a Different Trains, una pieza para cuarteto de cuerda y cinta pregrabada compuesta por el americano en 1988 en la que relaciona los viajes en tren que él hizo entre Nueva York y Los Ángeles con el que hubiera hecho en el mismo periodo de tiempo, en la Alemania nazi, un judío al campo de exterminio, una pieza dividida en las secciones ‘América-antes de la guerra’, ‘Europa-durante la guerra’ y ‘Después de la guerra’. La impactante obra, valedora de un premio Grammy para Reich, es el punto de partida del proyecto de Conesa, que toma algunos de sus elementos para desarrollar su propia armonía. “La música de Steve Reich me acompaña como fondo casi cada día, es algo que tengo muy presente. Era una receta perfecta, como esas combinaciones que desde fuera poseen varias incógnitas pero que uno sabe resolver”. Sabíamos que el trayecto en tren Barcelona-València era largo, pero en este caso las horas le han valido a Conesa el germen de un proyecto que hoy se muestra compacto.

Foto: NACHO LÓPEZ.

El recorrido, el de la exposición no el del tren, tiene tantas capas y ofrece tantos niveles de comprensión como veces se vea la muestra, una colección de piezas en las que hay una palabra clave, a pesar de que los formatos sean distintos, el concepto de código. “La exposición puede resultar fría a priori y moverse o coquetear con aires minimalistas, pero al igual que la música de Reich la densidad y multicapa la coloca muy lejos del minimalismo. El más sencillo de los acordes puede ser el comienzo de la más dramática de la óperas”, explica Fito Conesa. El artista convierte así momentos históricos y personales en piezas musicales, un conjunto en el que “juega con la alteración de los códigos y la traducción de lenguajes sin ofrecer una solución exacta, sino justamente todo lo contrario, celebrando el secreto, bailando la duda, provocando el enigma”, indica el crítico de arte y comisario Jesús Alcaide.

Música que evoca, pero no impone

Entre tantas referencias, también a la figura del matemático Alan Turing, pionero en los campos de la computación, que representa distintas aristas del discurso de Armonía estática para Steve Reich, entre ellas, también esa obsesión por los códigos. “Ahí es donde entra Turing, en los datos, en el algoritmo, en la referencia. Turing es sin duda un personaje a reivindicar por muchas razones, desde las matemáticas hasta en el campo de la sexualidad […] A veces me atrevo a trabajar con datos y cosas que en principio no son lenguaje musical para acabar creando piezas sonoras, en esos momento también está Turing, como Reich o Gonzales Torres”, indica Conesa. Todos estos elementos, cómo no, pasan por un filtro, un embudo que genera una experiencia tremendamente personal, un punto que se alcanza “a base de hablar de uno de forma encubierta o como excusa para plantear algo más genérico”.

"Hablar de trenes, del viaje como recorrido o como experiencia psicotrópica, es algo que todos hemos experimentado en algún momento. Irse de uno -como idea de viaje interior- es tan común en nosotros como el respirar. De lo personal a lo global, esa sería la fórmula”. Para Fito Conesa el audio le ofrece así la oportunidad de crear imágenes: “evoca sin imponer, propone sin obligar”. Uno puede escuchar un audio y de forma involuntaria generar un imaginario intransferible en la mayoría de la ocasiones y que es parte de ese universo que se comparte tan solo con el ego. “Como ese ejercicio teen en el que dentro de tu habitación te permites viajar a la velocidad de algún tema con los auriculares y la necesidad de escapar como único aparato”.

Conesa fue, junto a la alcoyana Rosana Antoní, la apuesta de la galería dirigida por Ismael Chappaz y Juanma Menero para estrenarse en la sección Opening de la feria de arte contemporáneo ARCO. “Verse en ARCO fue de las cosas más reconfortantes que este 2017 nos ha regalado, muchos fueron los amigos que se acercaron y muchos los que [nos felicitaron] con los ojos y su complicidad”. Entre otros proyectos, recientemente ha podido verse el trabajo de Conesa en la exposición 1000 m2 de Deseo (Arquitectura y sexualidad) del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), donde también dirige el espacio Habitació 1418. Este es un proyecto dirigido a adolescentes y vinculado a Museu d'Art Contemporàni de Barcelona (MACBA) y CCCB pero sigue siendo “muy Conesa estéticamente, a nivel de programa y de funcionamiento”.

Con una programación continuada de actividades, el programa quiere llegar a los jóvenes del área metropolitana y desarrollar una vinculación especial con El Raval. Si bien Habitació 1418 nación en "un encuentro fortuito por las calles del barrio de Gràcia", ahora "ha cogido un peso y una forma tal que a día de hoy es parte de los proyectos a tener en cuenta del cosmos museos y jóvenes", explica Conesa. "No es fácil el mundo adolescente evidentemente, pero es fundamental entender que el museo ha de dar cabida a este tipo de proyectos y laboratorios de experimentación. Los jóvenes han de sentir y vivir el museo como algo suyo".

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