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El cielo aguarda / OPINIÓN

Y llegó agosto

Foto: ANTONIO PRADAS
4/08/2022 - 

No es un agosto cualquiera en nuestra Comunitat.

Con la vuelta del turismo al cien por cien, pero con un nuevo impuesto recién aprobado -por los partidos progresistas del Botànic- a nuestra gallina de los huevos de oro, todo hace presagiar que nada volverá a ser lo mismo a partir de ahora.

Y no porque este nuevo impuesto vaya a pasar factura a partir del año 2024 (si es que finalmente se pone en marcha) a esa fuente de ingresos de empresas, empresarios, trabajadores, y administraciones locales, autonómicas y central, sino porque agosto marcará el punto de partida, pero también el punto final, a muchos proyectos.

El president Puig, con el anuncio del nuevo presupuesto autonómico para 2023, pedía a su tripartito “orillar diferencias” para negociar unos presupuestos que den garantía, confianza y seguridad a los inversores y al conjunto de actores públicos y privados. Lo que está claro es que la vida de este segundo Consell botánico ha estado marcada por las grandes diferencias y este último presupuesto de legislatura puede terminar de minar unas relaciones internas que nunca van a ser las mismas. Muchos cadáveres políticos han quedado en la cuneta como para no tenerse en cuenta en un nuevo futuro.

Reunión del Consell el pasado 1 de julio. Foto: ANTONIO PRADAS

Aunque todos pensemos que agosto es el mes de la tranquilidad y el descanso, las cenas bajo las estrellas y los resopones posteriores se van a convertir en encuentros preelectorales en busca de ese candidato/candidata perfecta, o para convencerse de la necesidad de una estrategia común y real para desbancar a los botánicos del poder. Treinta y un días que darán paso a un septiembre en el que todo estará marcado por un debate de la Comunitat que deberá señalar los tiempos que tiene el Botànic hasta mayo de 2023.

¿Estaremos ante unos verdaderos presupuestos de la recuperación o simplemente unos presupuestos de la recesión? Pues todo apunta a que, ante la campaña electoral que se avecina, de recesión habrá poco. Y que lo de expansivos serán los que marquen tendencia. ¿Se imaginan una izquierda pensando más en los ciudadanos valencianos que en tener un presupuesto?

Desde Madrid nos riegan con un importe de 2.835 millones de euros más, pero seguimos infra financiados. Queremos más y la solución, que pasa por incrementar los ingresos presupuestados, ya está en marcha. Pero no puede ni debe ser la receta de siempre: incorporar los famosos 1.335 millones de euros (de momento) a los presupuestos autonómicos de 2023.

¿Qué ha pasado con los eslóganes de austeridad y de diligencia? ¿Por qué no dejan de engañarnos jugando con las cartas marcadas? El endeudamiento de la Comunitat volverá a dispararse con unas cifras que dan vértigo, y ante las que una corbata no puede ser la solución.

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