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entrevista al portavoz de ciudadanos en rocafort

Guillermo José: "No me presentaré en las próximas elecciones, pero yo no repetiría el pacto con el PP"

8/02/2022 - 

VALÈNCIA. La semana pasada los dos concejales de Ciudadanos en Rocafort, Guillermo José y Rosario Marco, abandonaban el gobierno del municipio tras una legislatura llena de desavenencias y controversias con sus principales socios, el Partido Popular. Después de tres años, el tripartito que formaban los de Ciudadanos (Cs), el Partido Popular (PP) y Vox ha dejado de remar en una única dirección, ya que los dos representantes del Ejecutivo municipal han pasado a formar parte de la oposición tras su renuncia.

Según ha alegado la formación liberal, el actual alcalde de la localidad, Agustín Aliaga, redactó un documento para retirarles la mitad de sus competencias a los naranjas que, aunque no llegó a firmar, sirvió para que ambos ediles le pidieran explicaciones al respecto en el último pleno. Tras considerar "inverosímiles" los argumentarios del primer edil, los dos representantes de Cs en Rocafort anunciaban su decisión al señalar la "imposibilidad de seguir trabajando" con el que hasta ahora había sido su socio principal en el equipo de gobierno ante su "desconfianza y falta de transparencia".

Guillermo José, que fue alcalde del municipio de l'Horta Nord durante los dos primeros años de la actual legislatura gracias al pacto entre los tres partidos, charla con Valencia Plaza sobre las causas de su renuncia al equipo de gobierno, hace balance sobre el acuerdo que firmaron en 2019 y reflexiona sobre el fututo próximo de la formación liberal, que actualmente se encuentra "en un estado de incertidumbre", según define el concejal, ante los resultados de las elecciones en Castilla y León.

Foto: Ciudadanos València.

-  ¿Qué ha provocado que se llegue a la situación de hace unas semanas para abandonar la coalición en Rocafort?

- Ha sido por un cúmulo de muchas cosas, pero la gota que colmó el vaso fue cuando Agustín Aliaga preparó un documento con nocturnidad y alevosía en el que nos quitaba las competencias tanto a mi compañera Rosario Marco como a mí en el que nos acusaba de pérdida de desconfianza y deslealtad, lo cual es un poco fuerte que lo diga una persona como él. Siempre lo he defendido, no solo hemos tenido lealtad con el pacto, sino con los vecinos y vecinas del pueblo, porque nosotros no miramos siglas ni DNIs, sino el beneficio del municipio. Aliaga desde que ha entrado en la alcaldía no nos ha comunicado nada, nos hemos enterado de todo a través de comunicados de prensa o redes sociales. Si nosotros somos socios de gobierno, entendemos que nos tiene que consultar antes de llevar a cabo actuaciones.

- ¿Y por qué cree que desde el PP les acusan de "deslealtad"?

Porque el actual alcalde está acostumbrado a hacer lo que le da la gana, porque viene de la vieja política, pero parece mentira que para llevar tanto tiempo tenga un desconocimiento tan amplio de cómo funciona la administración pública. Él se piensa que funciona como cuando era concejal hace veinte años y no es así. Que nos tuviera de socios de gobierno no implicaba que dijéramos a todo que sí, entonces cuando Aliaga ha intentado hacer cosas que van en contra de lo que pensamos, como la gestión de los protocolos covid-19, se lo hemos dicho y eso no le ha gustado.

Ellos dicen que "siempre acabamos discutiendo", pero si no nos comentan nada de lo que tienen previsto y luego lo quieren llevar a cabo, no han contado con nosotros. Ha sido el caso del cóctel de navidad con los trabajadores del ayuntamiento, que lo ha hecho sin informes técnicos y por eso no hemos asistido. Insisto, él no está acostumbrado a que le digan las cosas y se le ha tenido que llamar la atención en varias ocasiones porque no sabe guardar las formas como alcalde.

- ¿Con quién han consensuado esta decisión? ¿Qué papel han tenido los afiliados y las afiliadas en este sentido?

- Fueron los primeros en saberlo. Cuando lo supimos nos reunimos con ellos porque siempre nos han apoyado. Al explicarles la situación se quedaron sorprendidos, pero tanto mi compañera como yo ya habíamos avisado antes de darle la alcaldía al PP de que esto iba a pasar porque lo veíamos en sus actitudes. Rocafort es un pueblo pequeño y si vas diciendo cosas negativas sobre tus socios, al final te enteras. Le dimos la alcaldía porque teníamos un pacto, pero sus decisiones más recientes van a traer problemas, ya que la gente del municipio no entiende que si hay un equipo de gobierno formado por siete concejales, dos no estén enterados de sus actuaciones.

- ¿Y el partido? ¿Cómo se ha tomado esta decisión de abandonar el gobierno?

- Tras hablarlo los afiliados nos reunimos con el equipo autonómico de Ciudadanos y al comentarles la coyuntura nos apoyaron, sobre todo por no acarrear con las consecuencias de las actuaciones del actual alcalde.

- ¿Considera que el hecho de que usted como alcalde destituyera a la concejala Susana Martínez (PP) de sus competencias de Urbanismo sentó un precedente?

- Sí, claro. Desde que mi compañera Rosario Marco ha llevado la concejalía, el área ha mejorado muchísimo. Yo destituí a la concejala Susana Martínez tras tres meses de reuniones y avisos. En primer lugar hablé con el PP y con Vox para decirles que no creía, y sigo pensando lo mismo ahora, que ella estuviera capacitada para llevar el departamento de Urbanismo por una serie de irregularidades que afectaban a todo el gobierno.

Por eso propuse al PP que fueran ellos quienes otorgaran la concejalía a otra persona y que a Martínez le dejaran otras competencias, pero después de tres meses me dijeron que ellos no harían nada y que hiciera lo que considerase, de modo que tomé la determinación de quitarla de ahí. Pero yo no fui como ellos que han presentado un documento sin avisar a nadie. En el caso de esta concejala, el Partido Popular, como siempre, no hizo absolutamente nada al respecto, solo les gusta figurar y no trabajar, porque ninguno de sus compañeros quiso coger Urbanismo, así que decidí que Ciudadanos se encargara del área, y volvería a tomarla porque fue un acierto.


- ¿Por qué desde Ciudadanos os llegasteis a cuestionar el apoyo a Aliaga para la alcaldía a pesar de que fue lo que se acordó en el pacto de gobierno?

- Cuando firmamos el pacto así se puso sobre la mesa, y el candidato del PP en este caso era Agustín. Tras las experiencias con ellos durante los dos primeros años y ver que se acercaba el momento de cederle la alcaldía, me puse en contacto con el Partido Popular de València para decirles que si relegaban a Aliaga de alcalde, nosotros sí le daríamos el apoyo porque pensábamos y seguimos pensando que el problema es él y que iba a generar los problemas que ha generado.

- Si ya preveíais que con Aliaga en la alcaldía podían surgir problemas, ¿por qué decidisteis al final seguir apoyando su candidatura?

- Porque teníamos un pacto firmado y no queríamos que la gente nos acusara de que no lo cumplíamos. A mí me dijeron que no quería soltar la alcaldía, cuando yo tenía claro que me iba, lo que no tenía claro es que Aliaga fuera el alcalde. Hablamos con nuestro partido en València y en Madrid y al final se decidió continuar como se había establecido porque me debo al partido. Es más, también el partido nos advirtió de que si durante el mandato de Aliaga surgían complicaciones como preveíamos, entonces nos plantearíamos lo que nos ha llevado a la situación actual, pero todo el mundo estaba avisado.

- ¿Y no cree que el hecho de que usted confiara en Marco para la primera tenencia de alcaldía en vez de en Aliaga cuando usted abandonó la alcaldía pudo tensar la cuerda?

- Sí, pero esto se lo expliqué también al Partido Popular. Todo vino porque en ese periodo él quiso celebrar las fiestas municipales de verano, y la única opción de que no tuvieran lugar las fiestas era con Rosario Marco, que estaba al mando del área de Sanidad y sabía cómo estaba la situación, al frente. Siempre he dicho que por encima de él y de cualquier persona está la salud de los vecinos y las vecinas del municipio, por eso tomamos la decisión de poner a Marco como alcaldesa temporal en ese periodo.

- Con todo, ¿cuál es el balance que hace usted del tripartito en Rocafort?

- Evidentemente no es positivo. A nivel personal, no voy a negar que sobre todo el PP era nuestro socio de gobierno preferente antes que el PSOE y Podemos por ideología. El problema para mí es que las personas que ocupan el Partido Popular en Rocafort no cuentan con la capacitación para ostentar las competencias que tienen. Además, la figura que ha patentado Vox tampoco ha sido de gran ayuda, sino todo lo contrario. Como le dije a su portavoz, ellos han estado de perfil porque nos hemos enfrentado Ciudadanos y PP y no han dicho ni hecho nada para no enfrentarse.

- ¿Y qué opinión cree que tiene la ciudadanía de la localidad de la alianza que hasta ahora formabais PP, Cs y Vox?

- Al final creo que les dan un poco igual los colores y creo que es algo que tenemos que conseguir entre todos, porque en un municipio pequeño no importa tanto el color político, sino las personas que formen parte de las formaciones. Al final, lo que quiere la ciudadanía es que arreglen la plaza, que les pongas un parque, que las calles estén limpias, etc. Durante nuestros dos años de mandato se han llevado a cabo acciones que la gente ha valorado.

Y no digo que sea mérito mío o de Ciudadanos únicamente, pero había actuaciones como la remodelación del Parc al Poble Ramón Fontestad que se tenían que aprobar en ese periodo. Por eso, cuando entró Aliaga le dije que lo tenía muy fácil porque solo tenía que seguir los proyectos que habíamos empezado al principio de la legislatura y después tendría él el remanente para proponer cosas nuevas, pero ni eso nos ha consensuado.

- Aunque la ciudadanía no se fije tanto en los colores políticos, lo que es evidente es que es consciente de las desavenencias entre los socios de su gobierno...

- Totalmente de acuerdo. Pero si ahora preguntas qué se ha hecho con Aliaga de alcalde, sabrán qué tipo de gestión tiene y qué proyectos ha dejado pasar o ha perdido porque no han dedicado el tiempo que tenían que dedicar. 

- Dada la situación en la que ahora mismo se encuentra el partido, ¿es buen momento para hacer movimientos tan controvertidos? ¿Teme que la imagen de la marca pueda verse dañada por estos vaivenes en la alcaldía?

- Sería hipócrita por mi parte decir que no se puede ver dañada, pero he de decir que me he quedado sorprendido con algunos vecinos que son votantes del PSOE o de Podemos que nos han dicho que al final en Ciudadanos hemos sido coherentes con nuestro discurso. Lo que no podemos hacer es demagogia en política. No podemos pedirle a la ciudadanía de Rocafort que cumpla con el catálogo de protección de bienes inmuebles y pidamos muchísimos documentos, por ejemplo, y después algunos concejales del PP actúen y ejecuten proyectos sin pedir licencias, lo que no ha pasado cuando Ciudadanos ha estado en la alcaldía.

- ¿Cuál es objetivo de Ciudadanos Rocafort en lo que queda de legislatura desde la oposición?

- El mismo que hasta ahora: trabajar, trabajar y trabajar por y para los vecinos del municipio. Nuestra ventaja ahora es que tenemos un conocimiento mayor del funcionamiento de la administración que no teníamos antes, por eso queremos ser una oposición dura pero no destructiva, sino constructiva y beneficiosa para la ciudadanía.

- Si la relación entre ustedes y el PP continúa como hasta ahora el año que viene, ¿cree que es posible otro pacto como el de 2019 para las próximas elecciones municipales?

- Seguro que no. Yo no estaré como cabeza de lista de Ciudadanos para las próximas elecciones, pero yo no repetiría el pacto con el Partido Popular si están las mismas personas que ahora, no creo que haya ninguna posibilidad entre ellos y nosotros para hacer nada.

- ¿Con quién pactaría entonces si no llegan a la mayoría absoluta?

- Con aquel partido que estuviese de acuerdo en llevar un proyecto común que beneficie al municipio. Es decir, pactaríamos por programa, no por siglas. Diría que sería muy complicado con Podemos, pero porque son diametralmente opuestos a nosotros ideológicamente, pero sí negociaríamos con el PSOE, con el PP si hubiera otra gente o con Vox tratando temas programáticos.

- Su alcaldía era de las pocas con Cs al frente en València. ¿Cuál cree que es la proyección general del partido para el futuro próximo de cara a los comicios autonómicos y municipales de 2023?

- Sigo defendiendo que Ciudadanos es un partido necesario, es una formación de centro, liberal, que debe continuar en la escena política actual. Nos han acusado de apoyar a unos y a otros, pero es una de nuestras virtudes porque valoramos en función de los programas. Yo creo que dependerá mucho de los resultados que tengamos en las elecciones de Castilla y León porque todo el mundo sabe que los últimos resultados en Madrid no fueron buenos. Todo esto marcará mucho nuestro devenir, pero la gente tiene que ser consciente de que un partido que no es de los extremistas tiene que estar para intentar controlar. Yo soy de los que piensa que las mayorías absolutas no deberían existir porque se debe controlar la gestión.

- ¿Y a nivel estatal considera que el ir "con unos y con otros", como comenta, puede haber perjudicado a su formación?

- Sí, yo he sido una de las voces críticas del partido. A mi parecer, Ciudadanos cometió un error importantísimo al no apoyar a Pedro Sánchez cuando lo necesitaba, y quien no lo quiera ver tiene un problema. Le tenía que haber dado el apoyo, no haber entrado en el equipo de gobierno y desde la oposición haber estado controlando y gestionando, y así hubiéramos evitado que los socios de gobierno actuales sean separatistas y nacionalistas. Pero esto no lo supimos hacer y la gente nos ha castigado muchísimo por ello.

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