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El viaje de la florista Lina Roig desde Carlet a la copa del mundo de Arte Floral en Filadelfia

Foto: KIKE TABERNER
20/10/2018 - 

VALÈNCIA. El próximo mes de marzo se celebrará en la ciudad estadounidense de Filadelfia la Copa del Mundo de Arte Floral, como acto principal de la edición de 2019 del Philadelphia Flower Show. La prensa estadounidense alude a esta cita como “el concurso de flores más prestigioso del mundo que jamás se ha celebrado en los Estados Unidos”. Con más de un cuarto de millón de visitantes, el Philadelphia Flower Show está organizado por The Pennsylvania Horticultural Society y es una de las ferias más históricas del mundo, precisamente en un país sin apenas historia. La primera edición se remonta a 1829 y la feria se ha convertido en mucho más que una cita profesional, casi en una atracción turística.

Como viene siendo habitual, la presencia española será destacada pero en esta edición tendrá de nuevo acento valenciano. La florista de Carlet Lina Roig encabezará la delegación española. Como capitana de un equipo en el que tendrá como asistente al vicepresidente de Interflora, Antonio Martínez, la valenciana afrontará el reto de competir con floristas de todo el mundo en un torneo que recuerda a lides deportivas como la gimnasia rítmica o el patinaje, con sus rutinas, sus programas libres y sus límites de tiempo. Seguirá los pasos de la histórica florista de Paiporta Pilar Tarazona, que hizo lo propio en 2002 en la ciudad holandesa de Haarlemmermeer.

La historia de Roig es también un epítome del momento en el que se encuentra el Arte Floral en España, donde la calidad de los trabajos y la especialización todavía no son suficientemente valorados en el país pero sí en el extranjero. Una historia que se inicia en la carnicería de su madre, en la que ella decidió (“era muy lanzada” sonríe Roig) vender flores a sus clientes. Aquello hizo que Roig se fijara en un ornamento hasta el que entonces no había puesto en valor, más allá de apreciar su belleza. Y descubrió emociones que no esperaba. “No hay ningún regalo que transmita la sensación que dan las flores”, comenta.

Decidida a profesionalizarse, mediados los años ochenta Roig se encontró con que la formación se hallaba en un estado muy embrionario en la Escuela Valenciana de Arte Floral, vinculada al Ayuntamiento de València. Pero existía un punto de apoyo. Y como diría Arquímedes, a partir de ahí se podía mover incluso el mundo. Ahora, más de treinta años después, la propia Roig es docente en la Escuela Valenciana de Arte Floral.

Foto: KIKE TABERNER

En la competición Roig y su equipo tendrán que superar una ronda en la que deberán hacer tres trabajos fijos. En uno tendrán que seguir las enseñanzas del arquitecto británico Augustus Pugin, recordado por su trabajo en iglesias y en el Palacio de Westminster. En otro, un bouquet atado a mano, deberán tener en cuenta a Paul Cézanne. Y en el tercero deberán preparar un arreglo para mesa para dos, pensando en el amor y teniendo en cuenta una frase de la escritora y activista Maya Angelou: “El amor no conoce barreras. Supera cualquier obstáculo, salta vallas, atraviesa murallas hasta llegar a su destino final lleno de esperanza”. Junto a estos tres trabajos habrá un cuarto sorpresa. Tras la ronda preliminar habrá una semifinal y una final.

Roig recuerda ahora con una sonrisa cuando le visitaron en Carlet los miembros de Interflora para comentarle su participación en la Copa del Mundo, un reto que se lo plantea también como una oportunidad para impulsar el Arte Floral en un país en el que cree que no se valora en su justa medida la calidad del trabajo de los profesionales. “El nivel en España es muy alto hoy día; hay muchísimos profesionales que están muy bien formados”, apunta.

Atareada en estos días por la cuenta atrás para Todos los Santos, la cita más importante del año para las floristerías españolas, más incluso que San Valentín, Roig lamenta que el sector esté muy atomizado y disgregado, algo que cree que ha repercutido negativamente durante la crisis. Una crisis que en el caso de las floristerías españolas se vio agravada por la subida del IVA decretada por el anterior ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. La situación fue tan límite, con una bajada de las ventas al 50%, que el propio Montoro tuvo que rectificar.

Convencida de que existe aún un considerable margen de crecimiento del sector en España, sobre todo a nivel de valoración profesional, Roig hace una invocación para que la sociedad comience a apreciar más los detalles. Y mientras sigue en su día a día, se prepara para un concurso que puede colocar al Arte Floral español en lo más alto del mundo.

Foto: KIKE TABERNER

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