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Ilustres veraneantes

Aitana Mas, unida al campo de Crevillent desde siempre

Aitana Mas, actual vicepresidenta del Consell, ha veraneado toda su vida y sigue haciéndolo en el campo de Crevillent. Su temprana vocación política le ha llevado a tener una carrera meteórica y organizar sus vacaciones entre familia, amigos y trabajo.

31/07/2022 - 

VALÈNCIA. ¿Cómo recuerdas los veranos de tu infancia?

Siempre han sido en el campo de mi abuela, en una casa cerca de Crevillente con mi familia, jugando con las vecinas de los campos de alrededor, bañándonos en la piscina, y durante varios meses, de junio hasta casi principios de octubre. Era un ambiente muy distendido, te movías con libertad dentro un relativo aislamiento porque dejabas de ver a los compañeros del colegio, pero hacíamos planes con los vecinos y amigas.

¿Qué juegos o vivencias recuerdas de aquellos veranos?

Jugábamos a mamas y papas, también a las cocinas, con telas viejas hacíamos tiendas de campaña y disfraces, construíamos de todo y simulábamos que dormíamos ahí, a veces incluso hacíamos la siesta. Quizá son roles de juegos que nos gustan a todos porque imitamos a los mayores, como cuando haces como que fumas con un lápiz.

      Aitana Mas junto a una amiga disfrazada

 La adolescencia cambia o revoluciona los veranos, ¿cómo fueron los tuyos?

A los 16 obtuve una beca del IVAJ y me fui a Irlanda a estudiar inglés, estuvo muy bien, aunque era la primera vez que me separaba de mi familia tantos días, tenía el miedo y la incertidumbre propia al principio, pero luego no quería volver. Íbamos unos 50 y conocí a mucha gente nueva, de hecho, a muchos los he seguido viendo en la vida universitaria y profesional. El clima allí es malo y eso sin duda hacía que apeteciera volver a España, pero la vivencia de conocer un nuevo país, convivir con una familia y conocer a nuevos compañeros era muy ilusionante y motivadora. Curiosamente a mí me tocó una casa de una mujer soltera muy simpática con quien compartía afición por el deporte y hasta entrenábamos juntas, lo cual hizo de mi estancia una experiencia muy enriquecedora.

 Realizas la carrera en Alicante, ¿cómo fueron esos veranos?

Estudié en Alicante y la verdad que fue una etapa muy dura, porque una ingeniería requiere de mucho estudio y esfuerzo, y esos veranos también tenía que estudiar a veces. Pero siempre intentaba hacer un viaje con mi familia y también con mis amigas, creo que los viajes en familia son fundamentales para recargar las pilas, reencontrarte con los tuyos y volver a la rutina con la energía renovada.

      Aitana Mas en un viaje a Disneyland Paris

 Los viajes familiares, un clásico de los veranos. ¿Cómo eran los tuyos?

 Nuestro viaje de verano era una especie de reagrupación familiar porque mi hermana vivía en Madrid y yo estaba en Alicante. Recuerdo algunos de los destinos que más me impactaron como Roma o Lisboa. Casi siempre por Europa, de hecho, este año vamos a ir por el norte y este, a Finlandia, Letonia y Estonia. Normalmente son destinos europeos porque a mi madre le da miedo el avión y no solemos viajar a destinos lejanos. Este año además iremos con mi hijo que apenas tiene un año y será una experiencia nueva, aunque él ya ha viajado conmigo y se porta fenomenal.

Y los viajes con amigos, esa sensación de libertad e independencia. ¿Algún viaje que te haya quedado en la memoria?

Sí, al finalizar la carrera hicimos el interrail, empezamos en Ámsterdam y durante quince días recorrimos Europa hasta que llegamos a Bratislava. Es un viaje diferente y donde hay que combinar los gustos y caracteres del grupo, a veces es difícil, pero fue muy enriquecedor porque tras pasar varios años juntos estudiando nos unimos y pasamos unos días muy divertidos en un entorno tan distinto a nuestro día a día como Berlín, Praga, Viena, Budapest. Curiosamente, en este viaje también iba un amigo de los que conocí en mi estancia en Irlanda porque habíamos hecho la carrera juntos.

Aitana Mas con su hijo Aimar en la Plaza de la Virgen

Entras en política muy joven y eso también condiciona tu vida y me imagino que tus vacaciones. 

Imagínate, con 21 años empecé como concejal en mi pueblo y tenía que compaginar todo: estudios, trabajo, vacaciones, familia, de alguna manera dejas de ser más joven y adquieres una madurez sobrevenida porque tienes más responsabilidades y debes asistir a muchos actos. En verano siempre iba a la casa de campo de mi abuela, pero luego tenía que ir a muchos eventos culturales durante el verano, porque la mayoría de los municipios celebran muchas actividades durante el verano.  

¿Y cómo viviste el verano de 2020, con la pandemia como hecho histórico que cambió nuestra forma de vivir y relacionarnos?

Pues tenía previsto casarme ese verano, en concreto el 6 de junio y como a tantas otras parejas nos tocó cancelar la boda, conseguimos posponerla para agosto y como ese verano hubo una extraña y repentina normalidad, en julio pude casarme en el juzgado de paz y en agosto la celebración, pero he de confesarte que no llegué ni a recoger el vestido de novia porque no pudimos realizar la boda como estaba previsto. Y lógicamente el viaje de novios que iba a ser Grecia finalmente fue a Mallorca, como los de antes.

Aitana Mas en la playa con su hijo que cumple un año este verano

Y el salto a la política autonómica tan joven, supone un mayor compromiso y me imagino que muchas renuncias. 

A los 25 años y además justo el día de mi cumple, entré como directora general de transparencia y participación y me mudé a Valencia y además ese mismo verano conocí a mi actual marido. Ahí hay un cambio total y tengo que combinar una relación a distancia con mis obligaciones profesionales. En verano íbamos y vamos juntos a casa de mi abuela y luego intentamos hacer viajes por el mundo: Cuba, China, Rusia, Etiopía, EEUU y he de decirte que casi siempre son viajes de mochilero, es decir, con un presupuesto muy ajustado, disfrutando de la comida, los paisajes y sobre todo con ganas de conocer y vivir la vida local en cada país, especialmente en Cuba y Etiopía logramos introducirnos bastante en su cultura. También en algunos lugares vivimos momentos peculiares, desde muy alegres a incluso de tener miedo y sensación de inseguridad.

Por cierto, ¿cómo te enteras de que ibas a ser la nueva vicepresidenta del Consell?

Pues estaba de baja por maternidad y aproveché para irme de viaje con mi marido y mi hijo a una isla griega y al llegar allí doy positiva en COVID y a la hora me llaman para decirme que Mónica Oltra va a dimitir. Yo estaba encerrada en un hotel, mi hijo también cogió COVID y fueron unas no-vacaciones, todo el día pendiente del teléfono, la gente intentando hablar conmigo, y por si faltaba emoción se unió la huelga de Ryanair, todo ello con el susto normal de una madre primeriza que ve a su hijo malito. Fue una semana caótica, con mucha tensión y salvo dos días fueron lo que nadie imaginaríamos como vacaciones.

Olores, colores y sabores de verano

Soy más de piscina que de mar, pero tengo grabado a fuego el azul intenso del mar en unas vacaciones que pasé en Méjico donde fui a nadar con el tiburón ballena. El olor sin duda es el de la crema solar y el de las brasas de la barbacoa que hacíamos los fines de semana en el campo y el sabor que me lleva a los veranos y me refresca sólo pensarlo es el de la horchata de Crevillent.

 

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