a través de un MECANISMO DE PROTECCIÓN INSTITUCIONAL (MIP) con un fondo de 'rescate' común

Diez cooperativas de crédito valencianas se asocian al margen de Cajamar

22/05/2018 - 

VALÈNCIA. "Se trata de una tercera protección que van a tener los clientes y socios de las cajas rurales/cooperativas de crédito que han entrado a formar parte del Mecanismo de Protección Institucional (MIP) de la Asociación Española de Cajas Rurales (AECR). Es una tercera protección porque ya contaban con el de los recursos propios de cada entidad y el del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Es algo positivo y diferenciador porque le da un plus; tendremos lo mismo que los demás y un poco más: una tercera garantía adicional". Así respondía este lunes a este diario Manuel Ruiz, presidente de Caja Rural Central de Orihuela.

Dicha entidad será una de las diez cooperativas de crédito que siguen independientes -más allá de pertenecer a la AECR- en la Comunitat Valenciana, donde únicamente se van a mantener al margen -de momento- las rurales de Benicarló y Vinaròs, que no están incluidas en el Grupo Caja Rural, según ha podido saber Valencia Plaza de fuentes del sector. En concreto se han sumado a este nuevo fondo de 'rescate' las cajas de Albal, Alcora, L'Alcúdia, Algemesí, Almassora, Betxí (Ruralnostra), Caixa Popular, Central de Orihuela, Les Coves y Onda. Respecto a la otra rural independiente que queda, La Vall San Isidro, conviene recordar que sus socios aprobaron integrarse en Solventia como contó Valencia Plaza hace mes y medio.

Los socios de Caja Rural Central de Orihuela aprobaron la integración en el MIP hace un par de semanas, mientras que los de Caixa Popular lo harán en la asamblea que celebrará la entidad el próximo 4 de junio

Este nuevo fondo estará en función de los activos ponderados por riesgo de las 29 entidades del Grupo Caja Rural -10 de la Comunitat Valencia-, cuyo importe "oscilará sobre los 300 millones de euros, una cifra muy a tener en cuenta debido al tamaño de las cajas que nos hemos sumado al MIP", añade el también presidente de la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC).


En principio está previsto que este nuevo fondo de 'rescate' vea la luz el próximo mes de julio, una vez se hayan celebrado todas las asambleas de las entidades participantes, que cada año irán aportando una cantidad para que en caso de que una de ellas tuviera problemas en un futuro se pudiera recurrir a dicho fondo. "Siempre estará ahí para que cualquier entidad que lo necesite recurra a él pero insisto en que es una tercera protección para clientes y socios".

Estos Mecanismo Institucionales de Protección (MIP) fueron aprobados hace casi un año por el Gobierno a través del Real Decreto-ley 11/2017, de 23 de junio, de medidas urgentes en materia financiera, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) al día siguiente. De este modo, España trasponía la normativa europea de cajas rurales para hacerlas más fuertes, que dieron lugar a los dos modelos de MIP. O lo que vendrían a ser los otrora Sistemas Institucionales de Protección (SIP), también llamadas 'fusiones frías', que alumbraron a los 'bancos de cajas' como fue, entre otros y por citar al de mayor relevancia, el caso de Bankia con la integración de CajaMadrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caja Rioja, Caja Ávila, Caixa Laietana y Caja Segovia.

Dos modelos: reforzados o normativos

Dichos MIP, que están inspirados en modelos europeos -sobre todo alemanes- pueden ser de dos tipos: o bien reforzados o bien normativos. Los primeros corresponden a los que mutualizan beneficios y riesgos, garantizando la solvencia y liquidez de sus entidades teniendo una entidad de cabecera que dirige el grupo como es el caso del Grupo Cooperativo Cajamar, que cuenta con una veintena de entidades de la Comunitat Valenciana. O como el otro MIP reforzado, el del Grupo Solventia formado por las rurales de Almendralejo (Badajoz), Utrera (Sevilla), Baena (Córdoba), Nueva Carteya (Córdoba), Cañete de las Torres (Córdoba) y Adamuz (Córdoba) y la reciente llegada de la castellonense La Vall San Isidro.

Por su parte, los MIP normativos no tienen que mutualizar al 100% los beneficios y riesgos y se caracterizan por la constitución de un fondo de garantía privado financiado previamente por las entidades miembros del grupo que se utilizará para hacer frente a posibles necesidades de recursos propios de las entidades que participan en la alianza. Y ese es precisamente el MIP elegido por las diez cajas integradas dentro de la Asociación Española de Cajas Rurales: un modelo que permite dotarse de forma conjunta de colchones de capital con absorción de pérdidas en caso de resolución de alguna de ellas y siempre manteniendo la identidad.

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