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atarazanas, casa dels bous y varadero

El Museu de la Mar abrirá de forma escalonada sus tres sedes aunque huye de fijar plazos

Las administraciones sitúan la fórmula de gestión en una fundación a la que el Ayuntamiento de Valencia "tiene problemas para poder entrar" por el plan de ajuste del Ministerio de Hacienda

27/09/2016 - 

VALENCIA. El proyecto para poner en marcha el Museu de la Mar es ambicioso. Sus tres futuras sedes requieren, cada una por su parte, de un proceso de rehabilitación previo al de generación de contenido; mientras, para su gestión, la fórmula soñada es la de una nueva fundación supeditada al plan de ajuste del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que impide la participación del Ayuntamiento de Valencia hasta que se revise su situación. Quizá por ello, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, no se quiso pillar los dedos con plazos ni presupuesto global que se espera dedicar –por fases- al museo. “No podemos dar fechas, ya tenemos un proyecto y tenemos clara la voluntad de las cuatro instituciones. El primer paso es la concreción jurídica”.

Su creación quiere suponer, más allá del plano local, un punto de conexión en la Comunitat. Así lo confirmaron ayer los representantes de las entidades implicadas tras una reunión en la que participaron, además del alcalde, la concejala de Cultura, Glòria Tello; el secretario Autonómico de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, Josep Vicent Boira; la vicepresidenta de la Diputación, María Josep Amigó; el diputado provincial de Cultura, Xavier Rius, y el Presidente de la Autoridad Portuaria, Aurelio Martínez. “Es importantísimo el proyecto de país, que no se quede solo en la provincia”, indicó Amigó. En este caso, sin embargo, las tres sedes quedan ‘en casa’. La Casa del Bous, las Atarazanas y el antiguo Varadero son los tres espacios seleccionados para formar un Museu de la Mar fragmentado y que, por estar pendientes de distintos procesos de adecuación, abrirá también por fases, con lo que las sedes que estén listas abrirán sin tener que esperar a que la totalidad del proyecto esté ejecutado. 

Una fundación condicionada por Montoro

En este caso, la primera fase cuenta con la rehabilitación de la Casa del Bous y adecuación del Varadero, que abandona el proceso de licitación para ser restaurante, un primer bloque de actuaciones “muy asequible económicamente” en comparación con los trabajos que deben realizarse en las Atarazanas, tal y como ya apuntó la concejala de Cultura en una entrevista a Cultur Plaza. Con los contenedores definidos pero por adecuar, una de las cuestiones más peliagudas a la hora de avanzar en el proyecto de Museu de la Mar es la fórmula de gestión, una fundación que, reconoció Ribó, está condicionada por Montoro. “En estos momentos el Ayuntamiento de Valencia tiene problemas para poder entrar en esa figura por el Plan de ajuste de Montoro (en el que no deberíamos estar, porque cumplimos todos los requisitos para estar fuera) pero lo arreglaremos jurídicamente”, aseveró.

A pesar de que el gobierno local ha hecho llegar la documentación pertinente al Ministerio de Hacienda para salvar esta situación, lo cierto es que la revisión del ‘caso valenciano’ no es una cuestión programada, con lo que no hay ningún plazo previsto para su tratamiento. En esta fundación, tal y como avanzaron, participarán sí o sí empresas privadas “relacionadas con el mar”, unos contactos que, indican desde el Consistorio, están muy avanzados. La división por sedes hará que las Atarazanas se conviertan en espacio principal, que acogerá la parte principal de la colección y las oficinas del museo. Aunque todavía por definir cuál será el futuro de la Casa dels Bous y el antiguo Varadero, el proyecto inicial prevé que una de las subsedes acoja la parte de didáctica y talleres y otra la biblioteca, archivo y centro de documentación.

Un museo "extensivo" y de carácter educativo   

El proyecto redactado por las instituciones implicadas apuntan a un "deficiente" panorama museístico marítimo, teniendo en cuenta la inexistencia de un espacio de estas características en la provincia de Valencia. De esta forma, es Castellón cuentan con Museu de la Mar mientras que Alicante suma siete espacios: el Barco Museu Esteban González y Museu del Mar i de la Pesca, en Santa Pola; Museus flotants y Museu del Mar i de la Sal de Torrevieja; el Museu del Mar de Altea; Museu Naval de Benidorm, hoy Centre Cultural Marítim; y el Museu Nova Tabarca. El proyecto se plantea como un espacio "colaborativo y participativo", en el que además de conservar y exponer, se potencia la parte de difusión, comunicación y su carácter educativo.  

Así pues, cada sede debe poder funcionar como una unidad en si misma, con una función que la haga única y que, a la vez, sea complementaria dentro del conjunto, mientras que la sede principal (Atarazanas) debe tener todas las funciones mínimas que le permitan funcionar con plena autonomía. Aunque se desconoce el contenido del futuro museo, ya cuenta con las siguientes donaciones: colección de modelismo naval de la Autoridad Portuaria; el archivo histórico de Unión Naval de Levante, la Maquinista Valenciana y Docks Comercials de València, así como el fondo fotográfico Luis Vidal.

Con el Museu Marítim de Barcelona como referente, en este caso, el proyecto valenciano propone un "museo extensivo" que refleje la relación con el mar de una ciudad que "fue capital del mediterráneo y hoy es el primer puerto del mediterráneo", indicó Ribó. De esta forma, el alcalde citó el carácter "etnológico" que tendrá el nuevo museo, de difusión de "costumbres" y también de "las relaciones de los pescadores con la mar perfectamente pintadas por Sorolla". 

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