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Entrevista a la presidenta de avia, clúster de la automoción de la comunitat Valenciana

Mónica Alegre "Los nuevos motores híbridos dan esperanza y continuidad a Ford Almussafes"

6/04/2021 - 

VALÈNCIA. El sector de la automoción se enfrenta desde hace años a importantes cambios en los hábitos en la movilidad. Un desafío que se ha acelerado ahora con la pandemia y que ha llevado a las empresas a pisar el acelerador en su transición hacia una mayor sostenibilidad. Pero el camino no es fácil. La crisis sanitaria ha sacudido con dureza a una industria que sufre desde hace años una caída de la demanda a nivel mundial.

Bien lo sabe Mónica Alegre, que desde 2018 preside el Clúster de la Automoción en la Comunitat Valenciana (AVIA). Aunque el tejido valenciano del automóvil cada vez está más internacionalizado, el buque insignia en la industria auxiliar valenciana sigue siendo la factoría de Ford Almussafes, con gran peso en el negocio de las empresas locales. Y precisamente esta planta atraviesa momentos agridulces. Por un lado, se encuentra en pleno proceso de negociación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 630 empleados y, por otro, ha recibido el encargo de fabricar los nuevos motores híbridos para el mercado europeo. La cara y la cruz de unas decisiones que evidencian los fuertes vaivenes del mercado de la automoción.

Desde AVIA ya auguran que el recorte de plantilla en Ford generará un "efecto dominó" en las compañías valencianas. Pero, a la vez, respiran tranquilos ante el nuevo pedido adjudicado a la factoría. "Ya tenemos algo de esperanza y de luz y parece que con eso hay continuidad", valora Alegre. Ahora, esperan buenas nuevas respecto a nuevos modelos de vehículos. Y es que cuatro de los cinco que se fabrican en la planta tienen programado su fin de ciclo próximamente. Mónica Alegre habla con Valencia Plaza sobre el devenir del sector y el impacto de las medidas anunciadas por la multinacional en la automoción valenciana.

Mónica Alegre en unas fotos de archivo. Foto: MARGA FERRER

-¿Cómo está afrontando el sector de la automoción la actual coyuntura?

-Está inmerso en una profunda transformación, no solo del coche en sí, sino de toda la movilidad. Esta situación que ya nos viene de antes de la pandemia nos trae unos retos que van ligados a esa reducción del CO2 y la descarbonización y a todos los cambios del uso del vehículo y de la relación cliente-coche. Ahora, la gente cumple 18 años y no quiere un coche. Además, también está toda la conversión y el cambio hacia el vehículo eléctrico y conectado. Esos retos disruptivos a los que el sector estaba haciendo frente antes de la covid, se ven ahora aún más afectados. El 2020 fue un año que obligó a acelerar estos procesos. 

Por tanto, esta crisis ha influido bastante en todos estos desafíos y también de forma distinta en función de dónde te encuentres en la cadena de valor. La electrificación y la digitalización son unos retos clarísimos que ahora se han evidenciado todavía más.

-¿Cómo les fue el pasado ejercicio a las empresas?

-El año pasado hubo una caída de ventas en el sector que se estima en un 32%. Ese impacto va a toda la cadena de valor que está suministrando esos componentes para la fabricación de los coches. Los ERTE se han ido sucediendo y se han ido acumulando. Después de verano se recuperó el ritmo, pero si no se venden coches, tampoco se fabrican. En la Comunidad Valenciana, aunque la empresa tractora es Ford, no todas las compañías trabajan para ella y depende de cuál sea esa dependencia con Ford ha afectado más o menos. Aunque todas las marcas se han visto afectadas por la bajada de volúmenes. 

El 2021 era el año en el que todos esperábamos la recuperación, pero se está retrasando, especialmente por la crisis económica y social provocada por la pandemia. Y este primer trimestre no está pintando muy bien. Sigue habiendo una gran incertidumbre y todo eso acarrea que si ya antes teníamos dificultades, ahora mismo se matriculen menos coches, además del resto de problemas que hay alrededor. 

-¿Hay preocupación ante los recortes anunciados por Ford?

-La preocupación claramente está. Los ERTE han venido muy bien, pero cuando la situación ya no te permite tomar otra decisión, no queda más remedio que tomar este tipo de medidas. Preocupación existe por la incertidumbre. Ya veremos qué pasa. Por otro lado, se hace una apuesta por la planta de Almussafes con esa noticia de fabricar motores híbridos para toda Europa. Ya tenemos algo de esperanza y de luz y parece que con eso hay continuidad. Falta que se concreten esos nuevos modelos de producción de vehículos y cuáles van a ser. Creo que estamos todos esperando eso. Parece que se ve un poco de luz y ahora vamos a ver si ya tenemos el plan de lo que aquí puede venir. Esperamos que sean buenas noticias y que vayan viniendo más después. 

-Desde Avia ya han advertido del duro golpe que supondrá el ERE en Ford. ¿Han medido el impacto que puede tener en la industria?

-Aún no tenemos los números. La dependencia de todas las empresas no es la misma. Al final, habrá un efecto dominó en función de esa dependencia. Entendemos que el golpe será duro.

-Precisamente cuatro de los cinco modelos que se fabrican en Almussafes están su ciclo final de vida. Y mientras, la firma apuesta por Alemania y Turquía para fabricar coches eléctricos…

-Al final, tenemos que esperar a que nos den esa información. Ford empezó su proceso de reestructuración hace tiempo e imagino que ahora estarán viendo a nivel de plantas qué hacer y por dónde lanzar los nuevos vehículos. También están con el tema de la electrificación, que ya han anunciado que para el 2030 quieren esa apuesta clara. Me imagino que acabarán de hacer el dominó para saber exactamente cómo concretar eso en próximos vehículos.

"Almussafes es una de las plantas más competitivas. Confío en que lleguen nuevos modelos"

-¿Confían en que algunos de esos nuevos modelos se adjudiquen a la planta valenciana?

-Yo estoy superilusionada en que sí. Tengo la esperanza, porque al final, por la información que te va llegando, ves que esta planta es de las más competitivas de Europa y es uno de los valores más importantes. Hay que tener esperanza. Nosotros, como proveedores, tampoco podemos hacer mucho más que apoyar en lo que haga falta. Siempre estamos dispuestos a poder ayudar en lo que sea necesario, pero la decisión está en sus manos. Lo que tenemos que hacer nosotros es hacerlo superbien para que realmente sigan confiando en Valencia y en que realmente sea una de las plantas por las que vale la pena apostar. En eso tenemos que hacer fuerza.

-¿La continuidad de Ford en Almussafes está en juego?

-Por lo que vas hablando con empresas de alrededor y auxiliares, sí que hay incertidumbre y el temor está en que realmente pueda pasar. Pero tenemos que seguir tirando.

Foto: MARGA FERRER

-¿Es ahora más necesaria que nunca la 'gigafactoría' de baterías eléctricas en la Comunitat Valenciana?

-Es una apuesta importante para ir alineados en lo que ahora mismo está volcado el sector, en esa especialización y transformación tecnológica. A mí me parece un proyecto muy importante y de mucha envergadura porque, además, las empresas tienen mucho que aportar en la fabricación de baterías. Por tanto, vemos una oportunidad para aportar más valor y hacer que realmente se cuente con nosotros. Es un revulsivo adicional para la empresa de componentes. Es muy importante. Además, el coche eléctrico necesita ingenieros, electrónica y, por tanto, hay muchas otras cosas que también van a hacer que sea necesario que el sector siga estando ahí.

-¿Ve complicado que llegue a hacerse realidad este proyecto a la vista de la competencia que hay por parte de otras autonomías con iniciativas similares?

-Hay que seguir trabajando. Está claro que los fondos europeos y de recuperación son una oportunidad histórica que no hay que desaprovechar. Y, por tanto, todas las comunidades están presentando proyectos porque todos queremos aportar, llegar a esos fondos y que sirvan de revulsivo. Es normal que cada uno presente los suyos, pero deben pasar por el Consejo de Ministros, todavía no estamos en ese momento y todas las plantas estamos posicionadas al mismo nivel. Al final estaremos sujetos a esa resolución que aún no ha salido. El proyecto de la Alianza Valenciana por las Baterías también tiene el respaldo del Gobierno central y responde a esa colaboración público-privada y esos Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE). Tenemos que ser capaces de demostrar que se puede confiar en nosotros para poder llevarlo adelante.

-Pero ha habido un anuncio público de la Ministra de Industria, Reyes Maroto, de que la planta de baterías que se situará "cerca de Martorell" sería el primero de los PERTE del Gobierno. ¿Esta decisión dificulta el proyecto valenciano, dada la proximidad entre ambos territorios?

-Habrá que ver si solo se va a apostar por una o si puede haber colaboración entre diferentes regiones. ¿Por qué no puede haber más de una? La coyuntura de Cataluña por el tema de Nissan ha hecho que a lo mejor se le dé más bombo, pero los proyectos tienen que estar valorados de una manera que se demuestre que se pueden llevar a cabo y que son atractivos para la comunidad y el territorio español. Hay que seguir con el proyecto y demostrar que somos capaces de poder llevarlo a cabo.

-¿Cómo sentó en el sector valenciano el anuncio del Gobierno de la planta en Cataluña?

-Siempre piensas: ¿Y por qué nosotros no? ¿Qué hemos hecho que no estamos ahí?

-En caso de que el proyecto no prosperara… ¿Por dónde pasa la transformación de la industria valenciana?

-En Avia contamos con un hub de innovación, el Mobility Innovation Valencia (MIV). Ese sería uno de los puntos clave para el sector, que ese proyecto siguiera adelante y fuera sostenible, porque está alineado con todos los retos que hemos detectado. Toca temas de nueva propulsión, movilidad segura compartida, aligerar los coches, fabricación avanzada... Lo que queremos es que el sector siga, que sea referente muchos años y que lo transformemos hacia las nuevas soluciones industriales. Por tanto, el MIV proporciona soluciones reales, escalables y sostenibles hacia esa nueva movilidad. Todo ese ecosistema de innovación es la clave para seguir adelante y alinearnos con lo que viene.

Pero lo que hace falta para poner todos esos nuevos proyectos en marcha es que haya una apuesta financiera pública y privada. Hemos contado con el apoyo de la Generalitat, pero es importante que de verdad exista ese compromiso por ambas partes. El sector necesita un poco de cariño y que de verdad se demuestre que somos importantes para la Comunidad Valenciana.  Queremos que de verdad se nos considere importantes por todo lo que aportamos y se nos tenga en cuenta para todos los proyectos que hay ahora en marcha.

"Necesitamos que de verdad existan medidas concretas que demuestren el apoyo de la Administración a la industria"

-¿Ha echado en falta mayor apoyo a la industria automóvil?

-Sí. Se reconoce que el sector está ahí, pero necesitamos que de verdad existan esas medidas concretas que nos hagan ver que sí se nos tiene en cuenta y tenemos que estar en todos los foros en los que la palabra movilidad exista.

-Desde Avia se trabaja en una planta de baterías de reciclado para lograr fondos europeos. ¿Han ideado este proyecto porque ven más probabilidades de conseguir financiación europea a través de esta vía que con la 'gigafactoría', a la vista de la competencia?

-El ciclo de vida de esa batería es importante tenerlo en cuenta. Ahora todos nos estamos centrando en fabricar la batería, pero hay que tener en cuenta lo que pasa después. Por eso, queremos intentar completar todo el ciclo. Sería una oportunidad importante y, además, de la mano de empresas como Nutai, que es líder en esa parte tecnológica.

Foto: MARGA FERRER

-¿Está preparado este país para el vehículo eléctrico? ¿Cómo debería incentivarse?

-Hoy por hoy no veo que estemos preparados al 100%. Falta todavía mucho camino por recorrer. Sobre todo en lo que se refiere a infraestructura y a recarga. Hace falta que exista esa concreción de todas esas electrolineras que van a hacer falta y que se favorezcan acciones para que se haga realidad.

-¿Habrá combinación de diferentes métodos de combustión?

-Mi opinión es que sí, porque tampoco puedes tirar toda la inversión que se ha hecho en la fabricación de los motores que ahora mismo están en la calle, tanto de gasolina como de diésel. De hecho, los diésel de ahora no contaminan como los de antes. Quizás lo que haya que hacer es renovar el parque móvil, porque está muy antiguo. Hablamos de casi 13 millones de vehículos con tecnología antigua. Además, la contaminación del coche viene por emisión de CO2, pero también de óxido de nitrógeno, que afectan a la calidad del aire. El diésel de ahora contamina menos que uno antiguo y, por tanto, el problema está en los motores antiguos. No puedes tener coches de más de 15 años.

Además, ahora toda la industria está enfocada a la descarbonización, pero no se puede hacer de golpe y van a convivir las diferentes tecnologías de combustión. Ahora parece que todos estamos con el coche eléctrico. Pero estamos en una transición ordenada porque, aunque el sector está comprometido, hay que hacerlo de una manera justa, que sea rentable y que todos los actores que participen estén contemplados.

-El despliegue del vehículo eléctrico podría aumentar hasta el 15% el peso del sector en el Producto Interior Bruto (PIB) español para 2030, decía hace unos días la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera. ¿No son unas previsiones muy halagüeñas?

-Lo veo demasiado arriesgado. No podemos ir más rápido que los tiempos de desarrollo en los que el mercado va a responder. Queremos ir por delante con las leyes de lo que realmente está yendo la propia industria y tecnología.

"Soy fiel defensora de las alianzas, porque las empresas si se complementan son más competitivas"

-Hace poco más de un año, Fiat Chrysler Automobiles y Groupe PSA (Peugeot,  Citroën, DS Automobiles, Opel, Vauxhall...) se fusionaron, creando Stellantis, cuarto grupo del sector a nivel mundial. ¿Veremos en breve nuevos movimientos en el sector?

-Siempre he sido una fiel defensora de las alianzas, porque las empresas si se complementan son más competitivas. La tecnología cada vez es más compleja y el conocimiento absoluto de todo tampoco se puede tener. Por tanto, desde mi punto de vista, fomentar esas alianzas y que se puedan ir complementando diferentes empresas es importante. Ahora mismo tenemos que sobrevivir. Para mí, innovación, flexibilidad y agilidad serían las claves para seguir adelante.

-¿Ve posible en el futuro una alianza de Ford con otra compañía?

-¿Por qué no? Lo estamos viendo en el mercado con diferentes marcas.

-¿Qué expectativas tienen las empresas de la automoción de cara a este año?

-Con esta incertidumbre, de momento este año muy bien no pinta. Es un año complicado y quizás hasta el 2024-2025 no se recuperen los niveles anteriores al 2017. Quedan unos años para que la recuperación que todos esperamos sea una realidad. 

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