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Entrevista al CEO de la inmobiliaria J'achète en Espagne

Rouer: "La demanda de vivienda del mercado francés crece en Valencia por su calidad de vida"

29/11/2022 - 

VALÈNCIA. "La demanda de vivienda por parte del mercado francés va en aumento en Valencia por su calidad de vida". Así lo asegura Thomas Rouer, fundador y CEO de la inmobiliaria J'achète en Espagne, dedicada a las operaciones de compraventa de inmuebles con clientes francófonos, principalmente franceses. De hecho, un reciente estudio del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia destaca el buen comportamiento de la demanda extranjera en la Comunitat, que representó una de cada tres operaciones en la región durante el último trimestre del año.

Un dinamismo que Rouer también ha detectado en los últimos meses en la plaza valenciana, pese a la actual coyuntura económica. Este francés, afincado en València desde hace años, llegó a la ciudad por amor y decidió montar su propia empresa inmobiliaria consciente de las dificultades que se encontraban sus compatriotas a la hora de buscar una vivienda. "Cuando llegué, descubrí que había muchos franceses que querían comprar una casa en España, pero desconocían el mercado, el idioma y necesitaban a una persona de confianza para acompañarles en el proceso", recuerda. 

Años atrás, viviendo en Italia, ya se había informado sobre el negocio de la intermediación inmobiliaria, pero decidió dar el paso cuando llegó al 'cap i casal'. Fundó así la firma J'achète en Espagne, que traducido del francés significa 'compro en España'."Empecé en 2017 en un coworking ayudando a unos franceses que querían comprar una vivienda en la costa. No obstante, había bastante demanda en Valencia y el negoció empezó a crecer", explica.

Tanto es así que actualmente la compañía tiene delegaciones en Barcelona, Madrid y Alicante y franquicias en Málaga, Menorca y Sevilla, con una plantilla total de una treintena de trabajadores. "Tenemos un proceso muy estandarizado para nuestros clientes porque sabemos cómo funciona el mercado inmobiliario en España y les acompañamos en este proceso. Pero también les ofrecemos información sobre las ciudades porque queremos que haya una integración total con la comunidad y sus vecinos", destaca.

Así, la firma está enfocada en las operaciones de compraventa de inmuebles para belgas, franceses y canadienses, principalmente. Solo en Valencia, el 60% de sus clientes busca una segunda residencia, el 20% son inversores, y el otro 20% son familias que quieren una vivienda para que sus hijos puedan cursar en la ciudad sus estudios, principalmente carreras como veterinaria y odontología. 

Foto: EDUARDO MANZANA

"El mercado francés se está comportando muy bien en estos momentos por varios motivos. El primero es que nuestros clientes compran su vivienda al contado y, por tanto, la subida de tipos de interés no les afecta en su proceso. Pero, además, los precios en Francia son mucho más elevados y encuentran en España, y en Valencia, grandes oportunidades con una calidad de vida incluso mejor", subraya. Por tanto, descarta una contracción en el número de transacciones y asegura que la tendencia es una "demanda que va en crecimiento", no solo de personas mayores que vienen a pasar su jubilación, sino de jóvenes como nómadas digitales o familias. 

Y es que, según explica, mientras en el país galo los precios han subido de forma exponencial en los últimos años, especialmente en la costa, con valores que oscilan entre los 4.000-5.000 el metro cuadrado y villas que no bajan del medio millón de euros, en municipios valencianos como Montroy "puedes comprar un chalé por 150.000 euros con piscina, tres habitaciones y jardín", resalta. "No solo vendemos inmuebles, sino sol y calidad de vida", afirma. 

De hecho, asegura que la compañía no solo ha recuperado cifras prepandemia, sino que el volumen de operaciones es ahora mayor que en 2019. "El número de extranjeros que está comprando en España sigue en aumento y supone ya el 20% del total de las transacciones en el país. De ese porcentaje un 5% son franceses y otro 5%, belgas, por lo que de 100 compraventas en España, entre 1 y 2 es de un francófono", puntualiza. 

A nivel inversión, asegura que la mayoría de transacciones que cierran son para alquileres convencionales y no turísticos porque los retornos son muy altos ante el desajuste de precios que hay en estos momentos en el mercado del alquiler. "Las rentabilidades ahora son muy altas por el alza de precios. Hay pisos de 100.000 euros con alquileres de 800 euros al mes. Eso es casi un 10% bruto de rentabilidad comparado con otros países y una anomalía del mercado", asegura.

Foto: EDUARDO MANZANA

No obstante, no prevé que la inversión del mercado francés en la Península aumente en los próximos años por los préstamos bancarios. "En España, un 5% de las compraventas son para inversión, mientras que en Francia concentran el 15% del total. Esto es debido a que los bancos prestaban el 100% del precio de la vivienda, mientras que aquí suele ser el 60%", explica. En cualquier caso, considera que en estos momentos sigue existiendo un 'apetito' muy fuerte por la plaza española y, en concreto, por la valenciana.

"València ha ganado visibilidad"

"Valencia era una gran desconocida, pero ahora tiene una mayor visibilidad por ser la Capital verde Europea 2024, la Capital Mundial del Diseño 2022... Muchos están descubriendo su calidad de vida, que es una ciudad con un tamaño cómodo y eso genera boca a boca", señala. También, asegura que el conflicto catalán ha desviado a una parte de turistas y potenciales compradores a València donde, además, el coste de vida es más barato. Y "eso incentiva que mucha gente venga aquí", afirma.

En este sentido, las zonas más demandas de la ciudad son Ciutat Vella, Russafa y el Cabanyal, aunque  también barrios limítrofes como En Corts o la Zaidía. "El cliente francés no es como el ruso o el chino y tiene un presupuesto más limitado de entre 200.000-250.000 euros. Además, suele estar acostumbrado, especialmente los que vienen de grandes ciudades como París, a viviendas más pequeñas y que no tengan ascensor, pero, eso sí, suelen buscar terraza o gran balcón y exterior porque vienen por la luz", detalla.

Fuera del 'cap i casal', los compradores de segundas residencias se decantan por l'Eliana, la Pobla de Vallbona, Chiva, Llíria o Montroy por su cercanía por carretera con la Capital del Turia. En estos casos, la demanda se centra en casas con zonas ajardinadas. "Al final son clientelas bastante diferentes. En la ciudad son gente joven y familias, mientras que en el área metropolitana son parejas de jubilados o prejubilados", apunta Rouer. 

Foto: EDUARDO MANZANA

Un perfil que no cree que cambie en los próximos meses. Y es que, pese a la actual situación económica, Rouer considera que el mercado no se va a detener porque ve tranquilidad en los compradores y vendedores. "En agosto todo el mundo se preguntaba qué iba a pasar en septiembre y, aunque hay muchos indicadores que apuntan a nubes grises, los precios no se van a disparar y eso es bueno para nuestros clientes", comenta.

Sí que admite que a nivel nacional habrá "una pequeña ralentización de las operaciones", pero asegura que cuando sus clientes les preguntan por alguna propiedad o incluso quieren sacar producto a la venta no ve "preocupación ni inquietud". Además, explica que el tenso clima social en Francia, "con mucha violencia e inseguridad", será una de las razones que propiciará que las transacciones por parte de este comprador en España no se detengan. "Aquí encuentran calidad de vida, seguridad y tranquilidad y tenemos bastantes clientes que están buscando comprar", incide.

De hecho, de cumplirse sus previsiones y mantenerse la demanda, J'achète en Espagne prevé consolidar plantilla y las plazas en las que actualmente opera. "Por ahora estamos consolidando. Queremos cubrir toda la costa, pero si la demanda sigue creciendo iremos ampliando", concluye.

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