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la planta debe entregar a la multinacional un plan de ajustes como tarde este jueves 

Ford anula la reunión sobre el futuro de Almussafes a falta de dos días para cerrar un acuerdo

Foto: EDUARDO MANZANA
25/01/2022 - 

VALÈNCIA. Sorpresa e indignación a partes iguales en la factoría de Ford en Almussafes. La dirección comunicaba a los sindicatos la anulación de la reunión prevista para este lunes para seguir con las negociaciones que tienen que culminar como tarde este jueves con un plan de ajustes que asegure el futuro de la factoría valenciana. En dos días expira el plazo que la multinacional ha dado a la fábrica valenciana para que le presente una propuesta de recortes para optar a los dos nuevos modelos eléctricos que Ford lanzará al mercado europeo. Esta semana es decisiva.

No obstante, solo una hora antes de que se produjera el encuentro, previsto para las 15 horas de este lunes, Ford España remitía un correo al Comité de Empresa en el que le comunicaba la desconvocatoria del encuentro sin dar mayores explicaciones. Un movimiento que generaba el enfado de los sindicatos que llevan semanas de negociación a contrarreloj para cerrar un pacto que garantice una nueva carga de trabajo a las instalaciones valencianas. Solo quedan dos días y los nervios están a flor de piel.

Y es que en esta carrera por hacerse con los nuevos vehículos eléctricos, Almussafes no está sola. La planta alemana de Saarlouis es su principal competidor y solo aquella que ofrezca mayores garantías de competitividad se hará con el nuevo pedido. La elección la anunciará Ford en verano de este año. Ahora, lo que debe hacer Almussafes es elevar como tarde este jueves su propuesta de ahorro de costes, como hará la factoría alemana, para que la central de Detroit decida. De no llegar al plazo, el futuro se complica.

La negociación se enmarca en el proceso de reconversión que Ford, y la mayoría de fabricantes de automóviles, está acometiendo para adaptar su flota a la movilidad actual y las nuevas exigencias climáticas. Una transformación que conlleva cambios en sus vehículos hacia modelos electrificados. Los planes de la firma del óvalo pasan por vender exclusivamente coches eléctricos en 2030. Faltan dos modelos por adjudicar y debe dirimir en qué fábrica europea se producirán. Y la pugna está entre Almussafes o Saarlouis. 

Por ello, cerrar un acuerdo es vital para que las instalaciones valencianas se mantengan en esa carrera. Ford ya ha comunicado que la futura carga de trabajo de los nuevos modelos no será suficiente para sostener ambas fábricas, por lo que la que no resulte elegida tendrá complicado su futuro. Y más teniendo en cuenta que Saarlouis únicamente depende del modelo Focus, que expira en 2025, mientras que Almussafes tiene cuatro de sus cinco modelos en su ciclo final de vida. De ahí que las reuniones entre sindicatos y la dirección valenciana se estén sucediendo de forma semanal con el fin de alcanzar un plan de ajustes que satisfaga a la firma del óvalo.

Las posturas, alejadas

No obstante, las posturas siguen muy alejadas. En el último encuentro, celebrado el pasado viernes, la empresa concretaba sus medidas: reducción del 10% de los sueldos, acortar una semana las vacaciones y ampliar 30 minutos cada turno de trabajo. A lo largo de las doce citas entre ambas partes, sus exigencias han ido en la línea de "una reducción de los costes salariales, extensión de la jornada laboral y aumento del número de días de trabajo por año para aumentar la competitividad". Unos planteamientos que ha estado demandando con la advertencia de que la competencia "ya lo estaba haciendo".

Pero los sindicatos han rechazado estos recortes al considerarlos "inasumibles". UGT, sindicato mayoritario en la factoría, se abría a una congelación salarial en los primeros años de trabajo de los nuevos modelos, pero "recuperando después valores en torno al IPC" y siempre y cuando Almussafes resultara ser la elegida para la electrificación. 

Este año, el sindicato, con una masa social de casi el 90% de la plantilla, ha conseguido mantener el IPC de 2021, pactado en el convenio colectivo y cercano al 7%, por lo que ofrecía esta concesión para avanzar en el acuerdo. Un gesto que, sin embargo, no convencía a Ford España que exigía mayores sacrificios. De ahí que el anuncio de la anulación de la reunión de este pasado lunes haya generado malestar en la plantilla que quiere evitar a toda costa un terremoto en la factoría.

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