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Ha instalado sensores para medir los cambios en el suelo y en las plantas

Guardian analizará la capacidad de adaptación del entorno del Turia al cambio climático 

5/10/2020 - 

VALÈNCIA. La Universitat Politècnica de València es uno de los socios del proyecto Guardian, junto con los Ayuntamientos de Paterna y Riba-roja del Turia, y las empresas Hidraqua, Medi XXI y CETAQUA. Todos ellos llevan años trabajando para aumentar la resiliencia contra los incendios del interfaz urbano-forestal que discurre por el entorno del Parque Natural del Turia y La Vallesa, una iniciativa que llegó a ser financiada por la Unión Europea al considerarse innovadora para mitigar los efectos del cambio climático.

Hasta ahora, todas las partes han contribuido a avanzar en el desarrollo del proyecto. Ha sido esta semana cuando la UPV se ha reunido con el resto de socios para demostrarles de primera mano cómo es la labor que está desempeñando para analizar la capacidad de adaptación de estos bosques al cambio climático.

La aportación al proyecto Guardian por parte de la UPV se realiza a través del equipo técnico de ReForeST, liderado por el doctor Antonio del Campo. Sus labores se centran en analizar las características del sustrato edáfico en función de las condiciones atmosféricas y las consecuencias sobre el estado hídrico de la vegetación.

Durante el verano de 2020, la universidad ha instalado sensores en el suelo y en los árboles de La Vallesa para cuantificar las modificaciones en la estructura y funciones de los ecosistemas forestales. Esta instalación permite monitorizar con gran precisión el continuo suelo-planta-atmósfera: se toman datos con una alta frecuencia temporal durante el día, generando series de variables temporales como los potenciales hídricos de la panta y el suelo, la conductancia estomática, el contenido hídrico del suelo, tronco, copa y de los combustibles finos, y el flujo de la savia.

Con estos datos, se profundizará en el conocimiento de cómo los cambios en las precipitaciones y en la temperatura se traducen en cambios en el sustrato y en las funciones y estructura de la vegetación. En último término, el estrés hídrico de las masas forestales implica el crecimiento de su inflamabilidad y el riesgo de incendios.

Estas relaciones, analizadas durante los períodos estivales y a lo largo de todo el año, permitirán determinar patrones de irrigación óptimos. La irrigación de las masas forestales en la interfaz urbano-forestal próximas a las urbanizaciones que rodean a La Vallesa forma parte de la estrategia de gestión territorial de GUARDIAN. Con este fin, se han iniciado ensayos de riegos para comparar la reacción de los árboles monitorizados frente al estrés hídrico y su mitigación, dividiendo la muestra entre árboles regados y árboles control, sin regar.

Se trata de un diseño experimental con una cierta analogía con trabajos en agricultura de precisión, trasladado al ámbito forestal, un aspecto poco estudiado, para fomentar un uso eficiente de los escasos recursos hídricos cada vez más mermados en las regiones mediterráneas, y a la vez ayudar a la vegetación a paliar los efectos negativos de las sequías persistentes, generándose evidentes sinergias con estrategias de prevención y defensa frente a incendios forestales.

El innovador diseño experimental ya operativo en La Vallesa proporcionará unas sólidas bases científicas para definir patrones de riego automatizados que se activarán en condiciones de riesgo, de manera preventiva y como defensa en caso de incendio.


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